Anemia por deficiencia de hierro en mujeres embarazadas

Железодефицитная анемия у беременных

El embarazo es un momento maravilloso en la vida de una mujer joven. Se prepara para ser madre, escucha ansiosamente los cambios en su cuerpo, estudia información sobre su interesante posición y espera con ansias el encuentro más importante de su vida. Sin embargo, el embarazo requiere una cuidadosa atención a la propia salud y la supervisión de un obstetra-ginecólogo competente.

Es por eso que las mujeres embarazadas deben someterse a un análisis de sangre general para 12 indicadores. Y, a menudo, este método de diagnóstico de laboratorio revela un bajo contenido de hemoglobina y eritrocitos en la sangre. En este caso, el médico enviará a la mujer para un examen adicional y observará el nivel de ferritina, hierro y la capacidad de unión del hierro del suero. Si hay cambios en estos indicadores, se realizará un diagnóstico de anemia del embarazo.

La mayoría de las veces, la anemia de las mujeres embarazadas ocurre entre las 22 y 26 semanas, cuando aumenta el volumen de sangre circulante en el cuerpo de la madre y cuando el feto comienza a crecer activamente, consumiendo reservas de hierro.

Se divide en varias etapas, según el contenido de hemoglobina.

En la primera etapa, es posible que a la mujer no le moleste nada. Con el segundo, debilidad general, aumento de la fatiga, destellos de moscas antes de que aparezcan los ojos, que la futura madre puede cancelar en su posición interesante. En el futuro, si no se trata, la debilidad aumenta, hasta la pérdida del conocimiento, aparece la palidez de la piel y las membranas mucosas, las uñas y el cabello se vuelven quebradizos, surgen adicciones a la comida pervertida, por ejemplo, el deseo de comer tiza. Además, con esta enfermedad, el bebé en el útero carece de oxígeno, lo que no le permite desarrollarse con normalidad y, si no se trata, puede derivar en patología fetal.

Por lo tanto, la anemia de las mujeres embarazadas está sujeta a corrección obligatoria. El médico primero sugerirá que la mujer cambie su dieta para incluir alimentos ricos en hierro. Estos incluyen carnes rojas, vísceras, pescado, huevos, trigo sarraceno, espinacas, coliflor, brócoli, legumbres, granadas y manzanas. Además, se pueden recetar tabletas que contienen hierro. Debe recordarse que el hierro en el intestino delgado se absorbe mejor en un ambiente ácido, por lo que se puede prescribir ácido ascórbico. Los productos lácteos pueden bloquear la ingesta de hierro en el organismo, por lo que es necesario distinguir entre el momento de la ingesta de leche y el de hierro. En casos graves, puede estar indicada una transfusión de sangre.

En dos semanas, se programará a la mujer para un segundo análisis de sangre e incluso si el nivel de hemoglobina se encuentra dentro del rango normal, seguirá tomando hierro durante otros dos meses para reponer las reservas.

Con el tratamiento adecuado, la anemia de las mujeres embarazadas se puede corregir y no tiene consecuencias negativas para la futura madre y su bebé.

Elena, madressueltas.es

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