¿No tenga miedo de cometer errores a veces, o cómo ser un buen padre?

Не бойтесь иногда ошибиться, или как быть хорошим родителем?

Un padre es uno de los roles más desafiantes de la vida. Tienes una idea de qué tipo de relación quieres establecer con tu hijo y qué tipo de persona quieres criar, y esto no siempre funciona. Antes de culparse a sí mismo por su fracaso, intente pensar en lo que podría haber hecho de otra manera. ¿Qué hacer para tener una relación armoniosa con los niños?

1. Padre feliz = niño feliz

Comprenda que solo un padre equilibrado puede trabajar en relaciones armoniosas. No hace falta decir que quieres que tus hijos sean felices, ¡pero no te olvides de ti! Tú también debes estar en armonía contigo mismo y tener espacio personal. Los psicólogos familiares dicen que un padre necesita entender cómo se construye una relación con un niño, cómo demostrar amor. Al cuidar su propia felicidad, puede ofrecerle a su hijo una relación segura y profunda que formará la base de todas las relaciones futuras.

2. Deshazte del caos

Lo principal es que el padre sepa lo que quiere y que las áreas importantes de la vida estén en armonía. Si hay caos en usted, se lo transmitirá a los niños. ¡La autoestima de los padres es primordial! Necesita tener una vida personal, relaciones, trabajo y finanzas equilibradas; de lo contrario, los problemas comenzarán a acumularse. Los psicólogos dicen que trasladar los problemas y las deficiencias a los niños es el mayor analfabetismo que no permite resolver los problemas acumulados. Es difícil ser un buen padre bajo estrés. Si tiene problemas con la calma, debería probar el fitness, el yoga o la meditación.

3. No intentes ser perfecto

¿Eres un buen padre solo cuando todo es perfecto? ¡Error! El compromiso excesivo con la excelencia y la coherencia es un error común en cualquier circunstancia, según los psicólogos de familia. Exigirse mucho a sí mismo y a su entorno crea una atmósfera tensa. La búsqueda excesiva del ideal reduce el espacio para el equilibrio y la libertad.

El padre debe demostrarle al niño que no siempre está completamente feliz, que puede estar cansado, enojado o triste. Es necesario explicarlo y darle un nombre. Esto les enseña a los niños a hablar cuando no les gusta algo. Los psicólogos agregan que los padres siempre deben proteger al niño, así como su refugio seguro donde pueda expresar sus emociones.

4. No críe ovejas

¿Insistes por tu cuenta porque si te comprometes perderás credibilidad? ¿Quieres que los niños siempre escuchen porque esa es la única forma de criar personas decentes? Necesita hablar con los niños, ellos necesitan saber qué los necesita y por qué los necesita. Los psicólogos advierten que insistir en la obediencia ciega sólo les hará hacer cosas sin pensar y criar ovejas sin pensar.

Evite las peleas emocionales y las declaraciones, trate de contener la ira cuando el niño no responda de la manera que usted deseaba. Los psicólogos recomiendan evitar asignaciones imposibles (socavando así su credibilidad) y darse cuenta de que usted mismo es parte del problema.

5. Genere confianza y seguridad

Uno de los componentes más importantes de una relación armoniosa es la confianza. Haga que los niños rindan cuentas y confíe en que harán lo mejor que puedan. ¡Cumple con tu promesas! Es importante seguir los acuerdos de forma coherente. Si necesita salir del patio de recreo en cinco minutos porque su trabajo consume mucho tiempo, hable con su hijo. A la edad de cuatro años, los niños pueden ser pequeños para comprender períodos de tiempo, pero si pospone esta conversación de vez en cuando, no debe esperar a que llegue a tiempo en la adolescencia.

Las relaciones con los niños deben construirse con la alegría de la actividad en sí. Debe concentrarse en los descubrimientos, no solo en los objetivos. Bríndeles una confianza saludable y coraje para superar los obstáculos.

6. Pasa un día completo

Construir relaciones sin estar juntos es imposible. Disfrute de tiempo completo con los niños. Déjalos ser ellos mismos y trata de aprender de ellos. Además, debe hablar y consultar mucho con los niños. Si está triste, intente preguntarle a su hijo cómo está lidiando con el mismo sentimiento. Quizás su receta te sorprenda.

Además, se recomienda pasar un “tiempo especial” con cada niño una vez al día o varias veces a la semana. Planifique sus acciones una por una y deles toda su atención.

Elena, madressueltas.es

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